Startup de tecnología médica (MedTech) · Salud / Inteligencia artificial · Global
El problema
La startup usaba IA para el prediagnóstico y estaba a punto de cerrar una ronda de financiación decisiva. Los inversores exigieron antes una validación externa e independiente de su «Marco de IA Ética»: querían asegurarse de que el algoritmo no tenía sesgos y de que cumplía las obligaciones del AI Act que estaban a punto de aplicarse.
Qué hicimos
- Reunimos a un panel de tres especialistas de nuestra red para una auditoría de «segunda opinión».
- Un auditor técnico analizó el código, un socio de análisis de riesgos evaluó el impacto estratégico y un asesor con experiencia en el sector público aportó la visión del regulador.
- Entregamos un dictamen de validación que la startup pudo presentar a sus inversores como garantía.
Resultado
- Dictamen entregado en 30 días, a tiempo para la fecha límite de los inversores.
- Se detectaron dos áreas de mejora en la mitigación de sesgos, que la startup aplicó.
- La startup cerró su ronda de financiación, y los inversores citaron el informe como un factor clave de confianza.
Intervinieron: Estrategia Regulatoria Global · Implementación y Tecnología.